Amazon Leo: qué es y cómo funciona
En julio de 2026, Amazon Leo —el proyecto de internet por satélite de Amazon, antes conocido como Project Kuiper— ha alcanzado un hito relevante al superar los 390 satélites en órbita baja, una cifra que la compañía considera suficiente para empezar a ofrecer servicio comercial en un primer grupo de usuarios. Este avance sitúa a Amazon Leo como el competidor más consolidado frente a Starlink, la red de internet satelital de SpaceX.
Que es Amazon Leo
Amazon Leo es la red de internet por satélite desarrollada por Amazon, diseñada para ofrecer conexión a internet de banda ancha en zonas donde la infraestructura terrestre (fibra óptica o redes móviles) es limitada o inexistente. El proyecto utiliza una constelación de satélites situados en órbita baja, más cerca de la Tierra que los satélites de comunicaciones tradicionales, lo que permite reducir la latencia y ofrecer una experiencia de navegación más parecida a la de una conexión por cable.
Antes de adoptar el nombre Amazon Leo, el proyecto se conocía como Project Kuiper, y forma parte de la apuesta de Amazon por diversificar su negocio más allá del comercio electrónico y los servicios en la nube de AWS, entrando en un terreno de infraestructura de telecomunicaciones a gran escala.
Como funciona el internet por satelite en orbita baja
A diferencia de los satélites geoestacionarios tradicionales, que orbitan a decenas de miles de kilómetros de altura, los satélites de órbita baja como los de Amazon Leo se sitúan a unos cientos de kilómetros de la superficie terrestre. Esto reduce de forma notable el tiempo que tarda la señal en viajar entre el usuario y el satélite, lo que se traduce en una latencia mucho menor, similar a la de conexiones fijas convencionales.
El funcionamiento básico sigue estos pasos:
- Una antena instalada en el domicilio o local del usuario se comunica directamente con los satélites que pasan por encima.
- Los satélites retransmiten la señal entre sí o hacia estaciones terrestres conectadas a la red troncal de internet.
- La señal llega finalmente a los servidores de destino y regresa siguiendo el mismo camino inverso.
Como los satélites en órbita baja se desplazan constantemente respecto a la superficie terrestre, se necesita un número elevado de ellos para garantizar cobertura continua en una zona determinada, lo que explica por qué Amazon ha centrado buena parte de sus esfuerzos en aumentar rápidamente el tamaño de la constelación durante los últimos meses.
El hito de julio de 2026
Amazon ha confirmado que su constelación ha superado los 390 satélites en órbita, después de una serie de lanzamientos realizados con cohetes Atlas V. Según la compañía, esta cifra es la mínima necesaria para ofrecer servicio continuo en las primeras latitudes donde arrancará la comercialización, antes de seguir ampliando la red hacia una cobertura más amplia.
A partir de ahora, Amazon prevé apoyarse también en el cohete Vulcan para acelerar el ritmo de lanzamientos, con el objetivo declarado de llegar a varios miles de satélites en los próximos años y así competir de forma directa con la cobertura global que ya ofrece Starlink.
Por que importa este tipo de proyectos
El interés por redes como Amazon Leo o Starlink va más allá de la competencia empresarial entre grandes tecnológicas. Este tipo de infraestructura puede resultar clave para:
- Llevar conexión a internet a zonas rurales o remotas donde tender fibra óptica resulta muy costoso.
- Ofrecer conectividad de respaldo en situaciones de emergencia o catástrofes naturales que dañen las redes terrestres.
- Dar servicio a barcos, aviones o vehículos que se desplazan por zonas sin cobertura móvil convencional.
- Aumentar la competencia en el sector de las telecomunicaciones, lo que a medio plazo podría influir en los precios del acceso a internet.
Que esperar a partir de ahora
Amazon no ha detallado aún un calendario público completo para la expansión comercial de Amazon Leo fuera de sus primeros mercados, aunque la compañía ha dejado claro que el ritmo de lanzamientos se acelerará con el uso del cohete Vulcan. Como suele ocurrir con proyectos de infraestructura satelital de esta escala, es previsible que la cobertura y disponibilidad se amplíen de forma progresiva durante los próximos meses y años, a medida que se sumen nuevos satélites a la constelación.
Conclusion
Amazon Leo representa la apuesta de Amazon por el internet satelital de órbita baja, un terreno hasta ahora dominado por Starlink. Con más de 390 satélites ya en órbita en julio de 2026 y un objetivo declarado de seguir creciendo con la ayuda del cohete Vulcan, el proyecto empieza a tomar forma como una alternativa real para llevar conexión a internet a zonas donde la infraestructura tradicional no llega.